¡El dragón de hielo Fulvinter ha desencadenado un invierno eterno sobre Yssladril!
Empuña el Martillo de las Estaciones y explora islas laberínticas de inspiración vikinga plagadas de enemigos, saltos desafiantes y rompecabezas originales. Combina tu destreza con la de tu pareja para abriros paso hasta el taimado villano de este cuento nórdico: Fulvinter. Y no te despistes: ¡un segundo dúo de amigos puede unirse a la partida y competir por el título de pareja más fresca!
Yo soy el Rey sobre la Montaña,
el Diamante Albino,
Daño de Yssladril y Forjador de Tormentas,
la Llama Helada
y el Taimado Rival.Por su furia y daño,
Hagolkorn, el granizo, llaman a mi cola.
Y Krókur son mis garras,
anzuelos de los que ninguna presa escapa.Muchos son mis nombres en lejanas tierras:
Vítur Ormur, el Gusano Blanco, entre los norteños,
Muro Sombrío en el Este y el Sol Desterrado del Oeste;
al Sur jamás voy.Soy el alud que cayó de los cielos,
el Ocaso de las estaciones,
Heraldo del Fin,
y los Tres Inviernos.Y de entre ellos,
el que sobre todos prefiero
es Fulvinter,
el Crudo Invierno.
Dos es compañía
Para derrotar a Fulvinter no basta un solo héroe. Quienes cultiven la cooperación, combinando destreza e ingenio, serán capaces de llegar más lejos y más alto, levantarse juntos tras cada tropiezo y alzarse con la gloria como la pareja más fresca del archipiélago. ¡Porque dos martillos unidos golpean más fuerte que uno!
Los jugadores
El archipiélago de Yssladril
Hubo un tiempo en el que las primaveras sucedían a los inviernos, y los veranos daban paso a los otoños. La magia de las estaciones fluía en armonía… hasta que un día de primavera, cuando el primer diente de león voló alto, Fulvinter, el Gusano Blanco, sopló su aliento cubriendo las islas con un manto de magia helada.
El Mundo
El Martillo de las Estaciones
Si algo representa la magia de Yssladril, es esta reliquia de tiempos antiguos: un martillo imbuido con los poderes de las estaciones, aguardando a que unos jóvenes temerarios desaten todo su potencial. Un arma noble y versátil con la que abrirse camino a través de estas inhóspitas islas.
El Martillo




